Typee
Typee A la mañana siguiente, me levanté un poco tarde, y encontré a toda la familia Marheyo enfrascada en los preparativos para el festival. El viejo guerrero se arrollaba los dos mechones de pelo gris que le crecían desde la corona de la cabeza; sus pendientes y lanza, todo bien limpio, estaban a su lado, mientras que el par de zapatos viejos colgaban de una caña en la pared de la casa. Los jóvenes estaban ocupados en sus menesteres y las muchachas, incluida Feyawey, se untaban aka, se arreglaban sus largas trenzas y ejecutaban otros deberes de tocador.
Habiendo completado sus preparativos, las muchachas se mostraron ahora en traje de gala, cuyo adorno más importante era un collar de flores blancas, sin tallos y sujetas a una fibra de tapa. Llevaban los adornos correspondientes en las orejas y una corona de guirnaldas en la cabeza. Alrededor de la cintura llevaban una corta falda de blanca tela y algunas de ellas, añadían a esto un manto del mismo género, sujeto en elaborado arco sobre el hombro izquierdo y cayendo a lo largo de la figura en pintorescos pliegues.
Ataviada de esta manera, la encantadora Feyawey podía competir con cualquier belleza del mundo.