Typee
Typee ¡Qué abundancia proliferaba en todas partes! El festín de Warwick[38], de carne y cerveza a sus partidarios, fue pobre comparado con el del noble Mehevi. A lo largo del pórtico del Tai estaban alineados los recipientes tallados como canoas de veinte pies de largo repletos de fresco poi-poi y protegidos del sol por las anchas hojas del banano. A intervalos se veían montones de verdes frutas del pan apiladas en forma de pirámide semejantes a las balas de cañón en un arsenal. Insertadas en los intersticios de las enormes piedras que formaban el pai-pai estaban largas ramificaciones de árboles, de cuyas ramas, y protegidos del sol por el follaje, había colgados innumerables paquetes con la carne de los abundantes puercos sacrificados cubiertos de hojas y dispuestos de esta manera para hacerlos más accesibles a la multitud. Apoyados en la valla del pórtico se veía una gran cantidad de gruesos bambúes cerrados por un extremo y cada uno con cuatro o cinco galones de agua del arroyo.
Así preparado el banquete, sólo restaba que todos se sirvieran a su gusto. Apenas pasado un segundo, las ramificaciones transplantadas que mencioné antes fueron despojadas de los frutos que nunca habían producido. Las vasijas volvían a llenarse del inmenso recipiente de poi-poi y multitud de fogatas se encendieron en torno del Tai con el propósito de tostar la fruta del pan.