Typee
Typee Al entrar en el valle del Typee por primera vez me sorprendió la gran diferencia entre sus habitantes y los de la bahÃa que habÃa dejado. En el sitio anterior no quedé muy bien impresionado por el sector masculino de la población; aunque las mujeres, exceptuando algunos tristes casos, me habÃan maravillado. Observé que incluso las escasas relaciones de los europeos con los nativos de Nukujiva habÃan dejado sus huellas en ellos. Una de las calamidades más espantosas contra las cuales brega la humanidad habÃa comenzado a hacer sus estragos y, como siempre lo ha hecho entre los isleños de los Mares del Sur, habÃa revelado sus peores sÃntomas. De estos, asà como de toda influencia extranjera, estaban exentos los aún incólumes moradores del Valle del Typee; y ojalá sigan asà por mucho tiempo. Es mejor para ellos seguir siendo felices e inocentes paganos y bárbaros como ahora que, como los infelices habitantes de las Islas Sandwich, disfrutar del simple nombre de cristianos sin experimentar ninguna de las operaciones vitales de la verdadera religión; mientras que, al mismo tiempo, son vÃctimas de los peores vicios y males de la vida civilizada. Sin embargo, a pesar de estas consideraciones, me inclino a creer que existe una diferencia radical entre las dos tribus, si no son razas distintas. A aquellos que sólo han tocado la bahÃa de Nukujiva sin visitar otras partes de la isla, les parecerá casi increÃble las diferencias que presentan los distintos clanes que habitan una isla tan pequeña. Pero la tradicional hostilidad que ha existido entre ellas durante siglos, lo explica.