Typee
Typee Pero regresemos a mi narración. Ante estas circunstancias, y sin otra opción si permanecía a bordo del "Dolly", decidí abandonarlo; por supuesto que era ignominioso huir secretamente de aquellos que me habían ultrajado y maltratado; ¿pero cómo evitarlo si era mi única alternativa? Ya resuelto, traté de obtener toda la información que pude relacionada con la isla y sus habitantes para conformar mi plan de fuga. A continuación expondré el resultado de mis indagaciones para que se comprenda mejor la narración que sigue.
La bahía de Nukujiva, donde nos encontrábamos, es una extensión de agua no muy diferente en su forma al espacio abarcado por una herradura. Tiene, quizá, nueve millas de circunferencia. Se entra a ella desde el mar por un estrecho canal, flanqueado por dos islotes gemelos que irónicamente se alzan hasta unos quinientos pies. Desde ellos la costa se retira a ambos lados y describe un profundo semicírculo.