Typee
Typee Distintas fueron las emociones reflejadas en los rostros de la guardia de estribor mientras escuchábamos este discurso; pero al terminar se produjo un movimiento general hacia el castillo de proa y pronto todos estábamos preparándonos para el asueto anunciado por el patrón. Durante los preparativos, su arenga se comentó en tonos no muy ortodoxos; y uno de la partida, después de llamarle mentiroso, hijo de cocinero, que envidiaba las pocas horas de libertad de un compañero, exclamó con una promesa:
—Pero no me arruinarás mi permiso, viejo loco, ni con todas tus jarcias; irÃa a tierra aunque todas las piedras de la playa fueran carbones ardientes y todo árbol pincho de asar y los canÃbales me esperaran para cocinarme.
Este sentimiento fue general y decidimos que a pesar de los gruñidos del capitán, harÃamos de este un dÃa glorioso.