30 sunsets para enamorarte (Bali 1)
30 sunsets para enamorarte (Bali 1) Nate no esperó a que lo invitaran; entró como un huracán, trayendo consigo un aire de urgencia. —Te lo digo de una vez: nos vamos a Bali.
Alex parpadeó. —¿A Bali? ¿Por qué en el mundo crees que dejaría mi vida para irme contigo a perder el tiempo en una playa?
—Porque, si no, vas a terminar bebiendo hasta que te conviertas en una sombra de lo que eras. Escucha, esto no es opcional. Tienes que salir de este agujero, aunque sea para odiarme por obligarte.
Las palabras golpearon a Alex como un rayo. Durante dos años, había camuflado su angustia bajo vuelos interminables y rutinas estrictas, pero Nate tenía razón. Su vida, antes llena de propósito, se había convertido en una espiral de vacío desde que esa noticia había llegado, esa que ni siquiera podía mencionar sin sentir un nudo en el pecho.
Al final, la insistencia de Nate lo ganó. A regañadientes, Alex preparó su maleta, empacando lo esencial como si fuera a una misión de la que preferiría desertar.
