Culpa mía (Culpables 1)
Culpa mía (Culpables 1) Noah sintió las lágrimas caer sin poder detenerlas. Le dolía verlo partir, pero también sabía que aferrarse a él solo prolongaría el sufrimiento de ambos. Se aferró a su última gota de valentía y, mirando a Nick por lo que sentía que sería la última vez, susurró en respuesta:
—Y tú el mío.
Fue un adiós lleno de cicatrices invisibles y promesas no cumplidas, una despedida que, aunque silenciosa, resonaría en ambos durante el resto de sus vidas. Con una última mirada, cada uno tomó un camino diferente, sabiendo que tal vez, en algún momento, se cruzarían de nuevo, en un lugar y tiempo donde sus pasados no los persiguieran.
