Culpa nuestra (Culpables 3)
Culpa nuestra (Culpables 3) DÃas después, la casa en los Hamptons estaba vacÃa. El eco de la boda habÃa quedado atrás, y la brisa salada del mar traÃa consigo un extraño sentimiento de calma. Noah y Nick permanecieron allÃ, lejos del bullicio, intentando navegar las aguas inciertas de un futuro compartido.
Era en las noches cuando la verdad emergÃa, en conversaciones que ninguno de los dos se habÃa atrevido a tener antes. Una de esas noches, bajo un cielo estrellado, se sentaron juntos en la playa, el sonido de las olas rompiendo a lo lejos.
—Siempre pensé que no merecÃa tu perdón —dijo Nick, mirando el horizonte oscuro—. Que lo que te hice era irreparable.
Noah jugueteaba con la arena entre sus dedos, sin mirarlo. —Y yo siempre pensé que nunca podrÃa perdonarme a mà misma por lo que te hice. Por cómo te empujé lejos.
—Noah, no fue solo culpa tuya. Ambos fuimos responsables. —Nick giró para mirarla, su expresión más suave que nunca—. Pero quiero que sepas algo: nunca dejé de amarte, incluso cuando más te odié.
Ella lo miró entonces, sus ojos reflejando una mezcla de tristeza y esperanza. —Yo tampoco dejé de amarte. Eso fue lo peor de todo.
