Culpa nuestra (Culpables 3)
Culpa nuestra (Culpables 3) Al otro lado de la casa, Nick miraba el mar desde el balcón, con una copa en la mano. Sus pensamientos giraban en torno a Noah. Estar cerca de ella después de tanto tiempo era un tormento que no sabía si podría soportar. La había amado más de lo que amaría a nadie, pero el dolor de la traición seguía fresco, como una herida que se negaba a cerrar.
Ambos estaban atrapados, dos almas desgarradas por un pasado que no podían cambiar. Y aunque lo intentaran, el reencuentro no les daría tregua.
El primer ensayo de la boda fue un caos controlado, con Jenna organizándolo todo como una directora de orquesta desquiciada. Noah intentaba mantenerse al margen, pero el peso de la mirada de Nick la seguía como una sombra. La ceremonia estaba planeada para el jardín principal, rodeado de árboles altos y un césped perfectamente cuidado. No había escapatoria, y ambos lo sabían.
—Noah, Nick, ustedes serán los primeros en entrar después de los novios —indicó Jenna, señalándolos con un dedo firme mientras sostenía un clipboard—. Quiero que parezcan sincronizados, ¿ok? Nada de tensiones raras.
Nick arqueó una ceja. —¿Tensiones raras? Claro que no, somos un ejemplo perfecto de cordialidad. —Su tono estaba cargado de sarcasmo.
