Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Mi posición en aquel instante era la más lisonjera; hallábame en el interior de un coche y en uno de sus ángulos; enfrente tenía a una joven muy linda, y el otro rincón le ocupaba una señora como de treinta, hermosa y elegante; el centro de ambas damas y del testero daba lugar a un finchado caballerito, que después averiguamos ser esposo de la primera; un señor de edad y un joven formaban conmigo el otro triunvirato.
La frescura de la mañana, la perspectiva del río, y la alabanza del establecimiento de diligencias, fueron los objetos de las primeras palabras; pero bien pronto la conversación se hizo más animada, más franca, y casi todos dejamos entrever los lisonjeros proyectos que hervían en nuestras cabezas. Fue la primera en tomar esta iniciativa la señora elegante, ostentando cierto aire de altas sociedad y dando a sus palabras el giro más afectado. Los sucesos de buen tono, las intrigas, las bodas, los rompimientos entre las personas más marcadas, eran continuo pábulo a su discurso, y los nombres más estupendos salían de su boca con cierta familiaridad consanguínea o amical. Todos la saludamos en nuestro interior como duquesa, o por lo menos condesa.