Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante »Delante de la meseta principal, un vaso de vidrio, enclavado cerca de una ventanilla, prestaba su escasa luz durante las primeras horas de la noche. Por último, en cada descanso había dos o tres o más puertas que indicaban otras tantas habitaciones separadas, y al lado de cada una colgaba un pedazo de cordel, un hilo de alambre o una cadena tosca de hierro para llamar. Exceptúanse, sin embargo, algunas puertas del piso tercero, donde, sin necesidad de llamar, solían abrir al menor ruido de botas.
»Mi amigo, según pude averiguar a duras penas, ocupaba una de las habitaciones principales. No puedo negar a V. que la primera vista de ella me causó mucha extrañeza, no acertando a encontrar la más mínima analogía entre las circunstancias del sujeto y las de la habitación; pero poco a poco me fui convenciendo de que todo consiste en los nombres de las cosas más que en las cosas mismas, y que tal podría yo tomar por estrecha y mezquina venta, que no fuese sino espléndido y cómodo castillo.