Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante La satisfacción y la alegría parecen haber escogido su mansión en aquel semblante, que los años procuran en vano arrugar; ningún achaque, destruye su físico; ninguna pena halla el camino de su corazón; ninguna sensación violenta obra fuertemente sobre su alma. Los movimientos del dolor le son desconocidos; su estado habitual es el de la alegría; pero no una alegría ardiente y bulliciosa, que haga trabajar a su imaginación, sino un tranquilo y bonancible, que le inclina a ver las cosas por el lado más favorable. -V. gr.: su mujer es altiva, gastadora, y ejerce sobre el esposo un dominio más que conyugal; pero ¿qué importa? es alegre, graciosa, se da tono en la sociedad, hace hablar de sí y de su casa, y esto le basta a su esposo. -La niña es caprichosa, mal criada y sin ninguna de las inclinaciones que descubren un fondo de virtud; pero ¡es tan bonita! ¡tan juguetona! ¡canta tan bien! ¡baila con tal gracia! que su papá se pasma mirándola. -El muchacho es un calaverilla: contrahecho, frívolo, enredador y pedante; pero ¡tiene unas ocurrencias tan graciosas! ¡se burla con tal agudeza de sus maestros! ¡es tan diestro para hacer sus travesuras! que nadie (y menos su padre) se atreve a reprenderle. -Los amigos de la casa son demasiado francos, se toman hartas libertades, frecuentan sobradamente la mesa, y ayudan a caer aquel ruinoso edificio; pero, si no fuera por ellos, ¿quién había de resistir la monotonía y el fastidio? -Por último, los criados son habladores y rayan en insolentes; roban y malgastan lo que pueden; trabajan poco y mal; comen mucho y bien, y duermen mejor. Pero ¿quién tiene valor para meterse con ellos en contestaciones de esta especie? «Il faut que tout le monde vive», decía Luis XVIII. «Es preciso que todos vivamos», traduce D. Homo-bono.