Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Pero la más decisiva de las visitas faltaba aún, y era la de la amable compañera, la caritativa costilla de don Homo-bono, que venía a notificarle cómo de allí a dos días era el cumpleaños de la niña, y que había determinado tener unos cuantos convidados y un poquito de función. En vano Quiñones se afanó en manifestarla que se quedaba sin un cuarto y con un mes delante de sí; su carácter no era tampoco para grandes reflexiones, ni ella las admitía; y así fue que, a dos por tres quedó en manos de la última el resto de la mesada, y D. Homo-bono libre de cuidados. Entre tanto, aquella noche, para empezar la función, hubo música y baile, y el esposo fue el primero que en tales momentos se entregó al exceso de su felicidad.
Sin embargo, así pasó un mes, y otro, y otro; y vino un año, y se juntaron doce déficit que D.
Homo-bono no pudo pagar; y a los dos años ya serán veinte y cuatro, y así sucesivamente; y se tendrá que empeñar, y luego no podrá satisfacer, y luego vendrá la vejez, y luego se jubilará, y luego, luego… en la calle de Atocha, última casa a la derecha, acaso darán razón. (Agosto de 1832)