Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Mas no hay por qué detenerse en ello; sino imitar a tantos escritores del día que escriben primero y piensan después. Verdad es que también piensan los jumentos.
Repasemos mis memorias a ver cuál puede hoy servir de materia al entendimiento… Esta… la otra… nada, la voluntad dice que nones; pues señores, medrados quedamos.
(Aquí el Curioso da una fuerte palmada sobre el bufete, tira violentamente la pluma, y permanece un rato con la mano en la frente haciendo como el que piensa. La mampara del estudio se abre en este momento, y el barbero se anuncia sacando al autor de su éxtasis).
- Hola, maestro ¿es usted? me alegro, con eso hablará usted por mí.
Mi barbero es un mozo de veinte y dos, alegre como Fígaro, aunque con diversas inclinaciones; verdad es que aquél le retrató Beaumarchais, y a éste le pinto yo; ¡no es nada la diferencia! Pero en fin, como todo en este mundo se hace viejo, el barbero de Sevilla también; además de que ya lo han ofrecido, cantado y rezado y aun en danza, y nos lo sabemos de coro. -Vaya otro barbero no tan sabio, no tan ingenioso, pero más del día; no vestido de calzón y chupetín, sino de casaquilla y corbata; no danzarín, sino parlante como yo; no… pero, en fin, maestro, cuéntenos V. su historia, porque yo ni de hablar tengo hoy gana.