Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante No tardó en llegar mi huésped, al cual le dije que habiéndome entregado el agente los dos mil pesos de la letra que había hecho negociar, y presentándoseme luego, un caballero con aquella firma suya, se los había entregado; al mismo tiempo puse en sus manos un pliego que supuse que el mismo sujeto me había dejado. Abriole con precipitación, y sus ojos brillaban de alegría, entonándose y mirándome con aire satisfecho; yo afectaba la mayor indiferencia, y luego que le vi cambiar de color y conmoverse al leer el pliego, me escurrí bonitamente al gabinete inmediato; pero, no bien lo había hecho, cuando entró por la sala doña Melchora Tragacanto con el rostro encendido y vertiendo contra mi amigo las más horribles imprecaciones. Seguíanla D. Solícito y Perico, el cual se vino a reunir conmigo al gabinete. El pintar los mutuos reproches, las invectivas que se dijeron, y la bulla que armaron sin llegar a entenderse, fuera negocio largo de referir; y ¿por qué todo ello? (travesuras que me sugirió Perico). Que mi huésped había encontrado en el pliego que yo le entregué, escrito en letras enormes, el siguiente motete:
De un pretendiente novicio
Castigando la ambición,
Le hago un notorio servicio,
Pues por corto sacrificio
Recibe buena lección.