Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante - Basta, basta -interrumpió vivamente D. Zoilo con el rostro encendido y la voz trémula-; basta que V. me haya bosquejado las principales escenas de mi vida; no se complazca V. en presentarme las que sucederán después de mi muerte.
- Yo, amigo, no intenté…
- Conozco la sana intención de V.; estoy convencido de que de ninguna manera fue la de retratarme; pero ¡ay, amigo mÃo! me ha presentado V. un espejo y me he mirado en él: ¿quiere V. más?
- Pues si ello es asÃ, debo felicitarme por la conmoción que V. manifiesta, y que no dejará de producir su resultado.
- SÃ, amigo; desde éste momento veo que mis ideas toman otro giro, y si bien no renuncio al interés que todo ser bien organizado debe sentir por la felicidad de su paÃs y del mundo entero, trataré de apartarme de cuestiones ajenas a mi obligación y a mi capacidad, procurando aplicar los buenos principios al gobierno de mi familia, y contribuyendo de este modo al orden y la felicidad pública.
Entonces no pude contenerme, y abrazándole arrebatado, exclamé: -¡Ay, amigo mÃo, si todos me entendieran como V.! (Diciembre de 1832)
NOTA