Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Algo más allá, la señora de la casa presidía una mesa de écarté, con gran aplauso del triple circulo de mirones que encomiaban a cada paso su destreza y generosidad. Las señoritas en otro lado recibían los homenajes de los brillantes jóvenes, que se esmeraban en ostentar su gallardía como un título de recomendación para inclinar a papá en favor de sus pretensiones; las amigas y amigos de la casa hablaban aparte con los presentados, los introducían en el círculo del señor o de la señora, referían en público sus gracias, y los colocaban en posición de lucirlas.
Con tan delicada intención procedió doña Dorotea con su recomendado, buscando el modo de hacerle cantar una magnífica aria del Mahometo; luego, haciéndole tocar una sinfonía de Meyerbeer, y después promoviendo sus conversaciones favoritas para que luciese la expedición de su lengua y el brillo de sus grandes ojos árabes, con lo cual toda la tertulia quedó prendada del mancebo; el señor se informó de sus cualidades; la señora alabó sobremanera su hermosa voz; las jóvenes felicitaron a doña Dorotea, no sin algunos asomos de malicia, y ésta aseguró al galán que más había ganado aquella noche que en tres años de antesalas y audiencias.