Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Pero ya éste, embriagado con el triunfo de aquella escena, se incorporaba al círculo de sus camaradas para recibir sus aplausos, o bien se dirigía al otro extremo de la sala, y colocándose al lado de otra joven, la dirigía ¡qué falacia! las mismas expresiones que a la anterior; mas como en este mundo todo se halla compensado, mi indignación cesaba al escuchar que aquélla estaba dando las mismas respuestas a otro interlocutor que ocupó el lugar del primero. Esta regla de conveniencia general presidía en toda la tertulia, y solamente se exceptuaba de ella alguno que otro joven, o más tímido o menos petulante, que dejaba ver en su semblante las emociones del verdadero amor; pero éstos eran, por lo regular, el objeto de los secretitos burlones o de las risas improvisadas de las niñas; así bien como algunas de éstas, menos determinadas, yacían en los rincones, sin que ninguno las dirigiese la palabra.