Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Aquí la consternación se hizo general; las mujeres corrían a buscar la puerta, y encontrándola atrancada, daban gritos furibundos; los hombres repartían palos al aire; rodaban las sillas; estrellábanse las mesas, y voces no estampadas en ningún diccionario completaban este cuadro general.
Si licet exemplis in parvo grandibus uti,
Haec facies Trojae cum caperetur, erat.
»Pero el blanco de la refriega éramos, por desgracia, el matrimonio y yo, en cuya dirección disparaban los conjurados sus alevosos golpes, hasta que un agudo grito del marido, que vino al suelo al lanzarle, dio lugar a que la puerta se abriese y todos se precipitasen a salir, quedando solamente el ya dicho, tumbado en el suelo sin sentido, y yo con el suficiente para ver que mi pérfida Elena, apoderándose de mi capa y envolviéndose en ella, huía alegremente con sus raptores. A mis voces y lamentos llega una ronda, reconoce al hombre que estaba a mi lado bañado en sangre… «¡Cielos, está muerto!» Y yo, sin más pruebas que mi dicho, disfrazado vilmente, niego mi nombre, me turbo de vergüenza, y haciendo concebir sospechas de mí, soy conducido a la cárcel pública.