Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Diez y seis años eran pasados cuando volvà a Madrid, el último. No encontré ya mis amigos, mis costumbres, mis placeres, pero en cambio encontré más elegancia, más ciencia, más buena fe, más alegrÃa, más dinero y más moral pública. No pude dejar de convenir en que estamos en el siglo de las luces. -Pero como yo casi no veo ya, sigo aquella regla de que al ciego el candil le sobra; y asÃ, que abandonando los refinados establecimientos, los grandes almacenes, los famosos paseos, busqué en los rincones ocultos los restos de nuestra antigüedad y por fortuna acerté a encontrar alguna botillerÃa en que beber a la luz de un candilón; algunos calesines en que ir a los toros; algunas buenas tiendas en la calle de Postas; algunas cómodas escaleras de la Plaza, y sobre todo un teatro de la Cruz que no pasa dÃa por él.