Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Luego me ocupé en seguir las intrigas juveniles, sorprender combinaciones y armar peripecias, con lo cual mi dominó azul llegó a infundir tal pavura en aquel género volátil, que a mi llegada huían en grupos, cual bandada de palomas a la vista del milano. Quién me tomaba por un marido celoso; quién por un amante desdeñado; cuál me daba satisfacciones; cuál me pedía cuenta de agravios; y como la circunstancia de conocer las intrigas anteriores de mi dominó me ponía desde luego en el medio de las cuestiones, pasé alternativamente por amante, por padre y por marido de todas, y por último convinieron en que era brujo, hasta que, arrancándome por fuerza la careta, se encontraron más admiradas viendo que no me conocían, y yo si a ellas. ¡Que no pueda yo presentar aquí de lleno el fruto de aquella noche de observación y movimiento!; mas no me es lícito, por tres causas: la primera, porque ofrecí a mis amables descubridoras que no las descubriría; la segunda, porque de hacerlo corría peligro de estar hablando de máscaras hasta el Miércoles de Ceniza, y la tercera y principal, por no tener permiso de mi dominó para continuar la narración de sus aventuras, por aquella sabia regla, de que «la historia no se ha de escribir al tiempo que se verifica». (Febrero de 1833)