Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Nada de esto sabÃa bien al nuevo propietario, tanto más, cuanto que el pago de la contribución de frutos civiles, regalÃa de aposento, farol y sereno, censos y demás cargas eran invariables, ya estuviese alquilada, ya no; y por otro lado, los actuales inquilinos (que eran los ratones), además de habitarla gratis, minaban los cimientos y destruÃan el edificio; asà que, convencido por estas circunstancias, por el ejemplo general de refundición, por las invitaciones de su esposa, y más que todo, por los cálculos moderadÃsimos de su arquitecto, determinó reformar su casa, dándola el aspecto de la novedad y de la frescura.
Dicho y hecho; plan de tintas de colores, licencia, cálculo de ganancias, presupuesto de gastos; todo se formó en un instante, y la obra empezó bajo la dirección del consabido. Abajo el tejado; piso tercero, cuarto, buhardillas… Pero ¡qué desdicha! a los primeros golpes húndese una viga y el pavimento del segundo se desploma detrás; el principal, como si hubiese aguardado esta señal, verifica la misma operación. -Pues, señor, ya nos encontramos en la tienda sin necesidad de bajar escaleras. -¿Qué se hará? ¿Qué no se hará? -Y estando en esto, los cimientos flaquean, la fachada se inclina, y por mucha prisa que los obreros se daban para aligerar, una nube de polvo, deshaciéndose en las nubes, dejó ver al segundo dÃa el ancho boquerón en que fue la casa, cubierto de vigas y de cascotes.