Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Por último, un día en que todos manifestaban su mutuo descontento por lo inútil de estas lecciones, saltó la señora Aldonza, y dando rienda suelta a su mal reprimido disgusto, -«No os canséis, chicos (les dijo), que pa golver en ca e vuestro padre Patricio Mirabajo con los mesmos pecaos que trujisteis, eso me da que igais aches como que igais erres; y Dios en mis adrentos, que lo demás son sotilezas, con que no hay sino dejallo y no andarme con aquí te la puse, que lo mejor sólo Dios lo sabe; y como esas cosas podría yo contarles a los de Madril cacaso no entienden… ¡No sino úrguenme un tantico, y verán como todos tenemos nuestro aquel!… Y dígolo porque yastoy cansáa de tanto pedricarles de la pulítica, y dale con las cortisías, y torna con los filís, que así Dios me perdone como parecen saltarines de los cantaño bajaron a mi puebro… ¿Sus paece chicos (añadió encarándose con los madrileños), que los mi mochachos pa casarse nesecitan deprender toas esas estilaciones de la corte? Pues náa menos queso; porque ellos mientras Dios dé vida y salú a Aldonza Cantueso y Patricio Mirabajo, no han de apartarse dellos, agora se casen, agora no, que pa eso les himos parío y criao a nuestros pechos, pa que tengan cuidiao de mosotros desque lleguemos a viejos, y si lo contrario hicieren, para ésta (y besó la cruz) que no habían de llevar un chavo, casi es nuestra última y postrimera voluntá. Y esto mismo cuento de icirle a vuestro padre, y que o herrar o quitar el banco; y vosotros ya sabéis el camino de Olmedo, con que allí aguardamos la rempuesta».