Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Poco rato se me hizo aguardar para dejarse ver de los ángeles acá (rari nantes in gurgite vasto), y mucho más hube de esperar para que llegase adonde yo estaba. Verificolo al fin; viome mi primo; saltó del incómodo camaranchón, y pian pian enderezamos hacia la gran villa, ya acortando el paso para que pudieran seguirnos las siete mulas que arrastraban la galera, ya procurando conservar la distancia conveniente para no ser interrumpidos en nuestra sabrosa plática por la monótona armonía de los cencerros y campanillas de las bestias, de los jaleos y rondeñas de los zagales.
- Y bien, primo mío, ¿qué te parece del aspecto de Madrid?
- Que ze pué desir dél lo que de Parmira, que ez la perla del dezierto; y oyez, y tuvieron rason zus fundadores en zituarle sobre alturas, porque zinó, con este río, adonde vamo-haparal…
- Ya te entiendo; pero en cambio tienes aquí éste, que si no es gran puente, por lo menos es un puente grande.
- Zin duda; y aun por ezo he leído yo en un libraco viejo unaz copliyaz que disen…
Fuérame yo por la puente
Que lo es sin encantamiento,
En diciembre, de Madrid,
Y en verano, de Ríoseco;
La que, haciéndose ojos toda