Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante La victoria, sin embargo, no correspondía a aquella salva, pues todo se redujo a un gorrión, que tasado por peritos, podría valer hasta ocho maravedises, a trueque de cinco reales muy cumplidos de municiones que iban ya consumidos. El héroe, sin embargo, no se desanimó, y viéndome venir redobló sus esfuerzos, sosteniendo con guardas y pastores tantas disputas como descargas hacía; pero observando yo lo inútil de su eficacia, resolví acudir al consabido expediente de llamar al de las perdices para que diese una vuelta alrededor del cazador.
Situeme después en un puesto distante, y según la señal convenida, llamé con la bocina a mis dos corsarios; no tardaron en llegar cantando victoria, ostentando con su aire triunfal sus presas, y contándome el pormenor de su captura; yo les felicité como debía; pero al preparar el almuerzo con ellas, no pude resistir a la tentación cruel de hacer presente al Sr. Postas que aquellas perdices habían sido cogidas con lazo, y aquellos peces eran de otra clase que los que se dan en el Canal: replicáronme fuertemente; aparenté convencerme; mas volviendo a sonar el cuerno, se presentó mi montero mayor con el resto de las provisiones. Dejo pensar el efecto grotesco que produciría su vista en ambos adalides, y sólo diré que, deseosos de recobrar su honor en el segundo ojeo, corrieron de nuevo a las armas, y me dejaron en disposición de volverme pacíficamente a Madrid.