Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Hicímoslo, en efecto, no sin grave trabajo, y dejando al Sr. Postas en su habitación, torné yo a la mía para acostarme, como lo hice, procurando desechar penas y enojos; pero el ruido del baile que aquella noche daba don Magnífico, pared por medio de mi alcoba, no me dejaba sosegar un momento, haciéndome renegar de mi vecindad y del día de la fiesta, cuando de repente siento una agitación universal en toda la casa, y entre carreras y gemidos llegan a mí las voces de «¡fuego, fuego!» -Salto precipitado de mi lecho, corro al peligro, y encuentro que era el fogón del Sr. Liga, que habiéndole abandonado sin precaución por todo el día, el marido ausente en la pesca, y la mujer en los novillos, salía ahora con la ocurrencia de que se estaba quemando desde las seis de la tarde. La consternación entonces se hizo general; toda la vecindad acudió a apagar el incendio, y aunque felizmente lo conseguimos muy pronto, tardamos aún el resto de la noche en recoger las reliquias de muchos efectos que algunos amigos oficiosos, para librarles de todo peligro, habían arrojado violentamente por el balcón. (Abril de 1833)