Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Cuido después de mis tiestos y mis canarios, y salgo a las diez a visitar algún amigo de mi humor y de mi edad, con el cual me entretengo en ensalzar lo pasado a costa de lo presente; entro luego en una librería donde suelo escuchar cosas que no están escritas en ningún libro; recorro después plazas y prenderías, buscando preciosidades parecidas a las que yo conservo en mi casa, lo cual suele darme cierto aspecto de anticuario; examino después el estado de las obras públicas, calculando su duración (en cuyo cálculo suelo equivocarme en algunos años), y por último, vengo a parar en mi antiguo almacén, recordando en él los vaivenes de mi juventud, cual el viejo marinero sentado en la playa contempla como en sueños sus pasados sustos y alegrías.
»Allí permanezco hasta que suenala una del reloj del Buen Suceso, a cuya hora vuelvo a mi casa, en la que percibo ya el olor de mis compras de la mañana; mas como no hay cosa que se envidie más que un sentido a otro, no tardo en confiar al gusto los placeres del olfato, y sentado entre mis dos femeninas compañeras, empiezo la comida, que, entre trabajo y descanso, suele prolongarse hasta las tres.