Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Al ofertorio de la misa (que se celebra siempre de pontifical) se les sirven al Rey y al Príncipe las velas por los caballeros regidores comisionados, en esta forma: llevan dos porteros de Madrid, vestidos con ropa carmesí, en dos fuentes de plata grandes e iguales, una hacheta pintada y una vela en la misma forma, una blanca de a libra y otra de a media, y en llegando al medio de la iglesia, toman las bandejas de manos de los porteros, y haciendo tres reverencias, las entregan al capellán de honor que está de asistencia, y éste al sumiller de cortina, primero para el Rey, y después al Príncipe. Después que se empieza la misa se la principio a ordenar la procesión por el mayordomo de semana y el aparejador de las obras de Palacio. Madrid lleva el palio, repartiéndose los regidores las cuatro varas y ocho bordones de él por antigüedad.
Aquel año se verificó así, y el Príncipe de Gales, desde uno de los balcones del cuarto en que se hospedó (que fue en el entresuelo de la torre primera del Alcázar), la vio pasar, permaneciendo en pie durante toda ella, así como el Marqués de Boukingham y demás caballeros de su corte que le acompañaban, y al llegar el Santísimo, se arrodillaron todos.