El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] Se había desencadenado una batalla de copos de nieve ante mi ventana. Regimientos de estrellas de nieve —diminutos soldados con pequeñas capas blancas e hirsutas— se perseguían mutuamente en los cristales, durante minutos, siempre en la misma dirección, como en una huida común de un enemigo especialmente maligno. Por fin se hartaron de huir, parecieron sufrir de repente, por motivos enigmáticos, un ataque de rabia, y volvieron a retroceder hasta que cayeron sobre sus flancos desde arriba y desde abajo nuevos ejércitos enemigos y disolvieron todo en un torbellino infernal.
Me parecía que habían transcurrido meses desde lo que acababa de experimentar hacía poco, y si no hubieran llegado hasta mí a diario nuevos rumores descabellados sobre el Golem, que lo volvían a refrescar todo, creo que en algún momento podría haber sospechado que había sido víctima de un estado anímico crepuscular.
De los abigarrados arabescos que los acontecimientos habían tejido a mi alrededor, destacaba con colores chillones lo que Zwakh me había contado sobre el crimen, aún no resuelto, del así llamado «masón».
