El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] —¡Charousek, usted es un hombre terrible! —grité espantado—. ¿Acaso no siente ningún…?
Me puso la mano en la boca y me llevó a un nicho en la pared.
—¡Silencio, ahà viene!
Wassertrum bajaba las escaleras tambaleándose, apoyándose en la pared, y pasó, vacilante, a nuestro lado.
Charousek me estrechó fugazmente la mano y se deslizó tras él.
Cuando regresé a mi habitación vi que el frasco y la rosa habÃan desaparecido y en su lugar, en la mesa, estaba el reloj abollado del buhonero.
Ocho dÃas tenÃa que esperar antes de recibir mi dinero, era el plazo usual al cerrar una cuenta, me dijeron en el banco.
Dije que llamaran al director, pues tenÃa mucha prisa, y puse como excusa que pensaba salir de viaje en una hora.
Me contestaron que en ese momento no estaba y que tampoco podrÃa cambiar nada en las costumbres del banco, y un tipo con un ojo de cristal, que estaba detrás de mà en la ventanilla, se rió.
¡Ay, aún tendrÃa que esperar a la muerte durante dÃas grises y terribles!
Me parecÃa un espacio temporal infinito.