El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] —Pero dÃgame… dÃgame, señor… señor… —le interrumpÃ.
—Wenzel —me ayudó—, me llaman el bello Wenzel.
—DÃgame, entonces, Wenzel, ¿qué hace el archivero Hillel y cómo está su hija?
—Para eso no tenemos tiempo —me interrumpió el bello Wenzel con impaciencia—. En un instante me pueden sacar de aquÃ. Estoy aquà porque he confesado un robo extra…
—¿Qué? ¿Ha cometido un robo por mi culpa para venir a mi celda, Wenzel? —pregunté estremecido.
El tipo sacudió, despectivo, la cabeza:
—Si realmente hubiese cometido un robo, no lo habrÃa confesado. ¿Qué idea tiene de mÃ?
Comprendà lentamente: ese valiente habÃa empleado su astucia para traerme a la cárcel una carta de Charousek.
—En primer lugar —y puso un gesto de extrema importancia— he de darle una clase de epilepsia.
—¿Cómo?