La Esclavitud femenina
La Esclavitud femenina CapÃtulo IX
El débito — Los hijos no pertenecen a la mujer en caso de separación — ¿De qué sirve la separación? — Los individuos casi nunca son tan inicuos como la ley.
Ante todo, la mujer esclava goza (en los paÃses cristianos) del derecho reconocido y tiene hasta obligación moral de rehusar los últimos favores a su amo. No sucede lo mismo con la esposa; por brutal y tiránico que sea el hombre a quien esté encadenada; aunque ella comprenda que es objeto de su odio, aunque él muestre placer en torturarla sin cesar, aunque ella no pueda absolutamente contrarrestar una aversión profunda, el dueño podrá exigir de ella que se someta a la más innoble degradación a que es capaz de descender un ser humano, obligándola a ser, a pesar suyo, instrumento de una función animal.