Historia de un pepe
Historia de un pepe No dio Gabriel atención alguna a aquella circunstancia, y luego que estuvo solo, se puso a reflexionar sobre el giro extraño que iba tomando su vida, y a formar conjeturas vagas respecto a lo futuro. Ignorando su verdadera condición y firme en la idea de que su padre lo había dejado bajo la vigilancia de Urdaneche, a quien consideraba ya como una especie de tutor, dejó de afligirse por encontrarse solo y con la ligereza propia de sus pocos años, acabó por sentirse satisfecho de la resolución tomada por don Fernando.