La hija del Adelantado
La hija del Adelantado Alvarado, que había salido de Guatemala en Febrero de aquel año, con dirección a Honduras, sabedor de que Hernán Cortés estaba en Trujillo, llegó a la Choluteca, en donde se encontró con los Capitanes Bernal Díaz del Castillo, Luis Marín y otros, quienes le informaron de que Cortés se había embarcado para regresar a México. Volvió el Gobernador, y se encontró las provincias que acababa de dejar pacíficas y sometidas a los españoles, en completa insurrección. Con un puñado de hombres, decididos y valerosos, atravesó el país desde S. Miguel, pasando por S. Salvador y siguiendo el camino de Jalpatagua hasta llegar a las inmediaciones de Guatemala, después de haber sostenido muy recios combates con los sublevados. Encontrose en los llanos de Canales un formidable ejército de indios rebeldes, de los cacicazgos de Petapa, Pinula, Guaymango, Jumay y otros, como también a los súbditos de los Reyes de los kachiqueles, y quichees que estaban fortificados en el valle de Panchoy, en el mismo sitio que hoy ocupa la Antigua Guatemala. Alvarado tenía urgencia de partir para México, debiendo después pasar a España, con el fin de sincerarse de graves cargos que se le habían hecho; y deseando dejar reducido el país a la obediencia de los españoles, convidó con la paz a Sinacam y a Sequechul. Rehusaron estos todo avenimiento, y Alvarado emprendió su marcha, dejando al frente de las tropas a don Pedro de Portocarrero, con el carácter de Teniente General.