La hija del Adelantado
La hija del Adelantado —Los repartimientos de indios, contestó la Señora—. Era precisamente la prerrogativa más importante y delicada que tenÃan los gobernadores en aquellos tiempos. AsÃ, don Francisco vio que su autoridad quedarÃa privada de su principal atribución y casi estuvo a punto de rehusar el arreglo. Pero recordó las últimas palabras de Robledo, y dijo a doña Beatriz:
—Bien; se hará lo que gustéis. Mi único deseo es complaceros; y se retiró, para ir a comunicar al Secretario el resultado de la conferencia.