Paraiso perdido
Paraiso perdido Sospechoso, insensato. ¿Por qué habrÃa su Señor
De envidiarles eso? ¿Puede ser pecado conocer,
La muerte puede ser? ¿Resisten ellos pues
Por la ignorancia, es ése su feliz estado,
La prueba de obediencia y de su fe?
¡Oh, hermoso fundamento en que erigir
Su ruina! Excitaré sus mentes
Con mayor deseo de saber y rechazar
Celosos mandamientos, inventados con el fin
De rebajar a quienes ciencia harÃa
Semejantes a los Dioses; aspirando a serlo,
Prueban, mueren: ¿cabe cosa más segura?
Pero antes con estricta busca recorreré
El JardÃn, sin que una esquina quede investigada;
Quizá un azar me lleve a tropezarme
Con algún errante EspÃritu celeste, junto a fuente
O alejado en la espesura, y de él extraiga
Lo que pueda aún saberse. Vivid mientras podáis,
Pareja venturosa todavÃa; gozad hasta que vuelva,
Placeres cortos, ya que largos males seguirán».