Paraiso perdido
Paraiso perdido Si estos títulos magníficos son todavía
Más que meros títulos pues, por decreto,
Otro hay ahora que el poder entero
Toma para sí y nos eclipsa bajo el nombre
De Monarca ungido, por quien toda esta prisa,
Esta marcha a medianoche y reunión urgente aquí:
Esto es sólo para debatir de qué mejor manera,
Con qué clase de honras nuevas debe recibirse
A quien llega para recibir el homenaje de rodillas
Todavía por rendir, infame postración,
Demasiado para uno ya: duplicado ¿quién lo aguanta?,
Para uno y, además, su imagen proclamada.
Pero ¿y si ideas más bizarras levantasen
Nuestras mentes, enseñándonos a rechazar el yugo?
¿Bajaríamos la cabeza optando por doblar
Las dóciles rodillas? No vosotros, si sois
Como creo, o vosotros mismos os tenéis
Por Hijos y habitantes de un Empíreo que nadie
Poseyó; y si iguales no lo sois, libres sí
Y libres por igual: pues órdenes y rangos
No desdicen libertad, sino la afirman.