Paraiso perdido
Paraiso perdido Padre Eterno (porque ¿dónde falta su
Presencia?) de este modo a su Hijo, audible, dijo:
»“Hagamos ahora al hombre a nuestra imagen,
Semejanza nuestra, y que impere
Sobre el pez y el ave de los mares y los aires,
Y las bestias en los campos, y la tierra toda,
Y sobre cada cosa reptadora que en el suelo repta”.
Esto dicho, te hizo a ti, Adán, a ti, oh Hombre,
Polvo de la tierra; y sopló en tu rostro
El aliento de la vida. A su propia imagen
Te creó, a la imagen del Señor
Precisa, y fuiste tú un alma viva.
Te creó varón, mas hizo hembra a tu consorte,
Que fundaseis raza, y bendijo luego al hombre:
“Creced, multiplicaos y colmad la Tierra —dijo—
Sometedla, e imperad por todas partes,
Sobre el pez del mar y el ave de los aires
Y cada cosa viva que camina por la tierra”.
Dondequiera que te hiciera, pues ningún lugar aún
Se distingue por el nombre, luego, como sabes,