Paraiso perdido

Paraiso perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Tú descubrirías pronto qué te oculto.

La mujer, que hiciste para serme ayuda

Y me diste como don perfecto, tan propicia,

Apropiada y aceptable, tan divina,

Que viniendo de ella no podía sospecharse mal,

Y que en todo lo que hacía, fuera lo que fuera,

Parecía que su hacer la acción justificaba,

Me ofreció del Árbol y yo comí».

La Presencia Soberana así le respondió:

«¿Era ella pues tu Dios, que así la obedeciste

Antes que a la voz divina, o se te dio por guía,

Superior, tu igual acaso, que tu hombría

A ella hubiste de rendirle y el lugar

En el que Dios te puso, sobre ella hecha de ti,

Y para ti, pues tu perfección en mucho excede

Las que tiene, en toda dignidad real. Adornada

Estaba, ciertamente, y era hermosa para despertar

Tu amor, no sometimiento, y sus dones

Eran tales que pedían buen gobierno,

No hecha ella para el mando, que era tu tenor

Y tu persona, si te hubieras conocido bien».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker