Paraiso perdido
Paraiso perdido Primero aterrizase, salvo pie posara
Al surgir del Caos a la nuda cara externa
Del redondo Mundo: con pernos de adamante
Y con cadenas sujetaron todo, demasiado prieto
Y duradero; y ahora en poco espacio
Las fronteras hallan del empíreo Cielo
Y de este Mundo, y a la izquierda el Tártaro
Con gran distancia en medio: tres distintas rutas,
A la vista, a estos tres lugares conducían.
Y ahora, el camino de la Tierra distinguieron
Que llevaba al Paraíso, cuando vieron
A Satán de pronto, como Ángel refulgente
Que aproase entre el Centauro y Escorpión,
En tanto el Sol se levantaba en Aries[300].
Llegaba disfrazado, pero éstos, cara prole,
A su padre pronto discernieron, aunque en disfraz.
Tras seducir a Eva, él inadvertido al bosque
Se escurrió que había cerca y, cambiando forma
Por espiar el resultado, vio su acto malicioso
Secundarlo Eva, aunque ignorante por completo,
En su consorte; su vergüenza vio buscar
Las vanas coberturas; pero, viendo descender
Al Hijo del Señor para juzgarlos, aterrado
Huyó, sin esperanza de escapar, mas eludiendo