Semana Santa
Semana Santa Sentimos en nuestro corazón y en nuestra frente la sequedad de la higuera que le negó su fruta al Señor en este dÃa.

El Señor se vuelve a los suyos, que se pasman del súbito agotamiento del árbol maldecido, y les dice:
— Si hubiere fe en vosotros, si no dudareis, no sólo haréis lo que yo hice con la higuera sino más aún, porque si dijereis a este monte: «¡Apártate y húndete en el mar!», será hecho.
Señor: ya no estás tú a nuestro lado. Tuvimos fe, y el monte nos circunda. Vino otra vez el Señor al Templo. Le rodeaban los que no le creÃan, y él les refirió esta parábola:
Un hombre tenÃa dos hijos; y llegando el primero le ordenó: «Hijo, ve hoy y trabaja en mi viña». Yél repuso: «No quiero». Mas, después arrepintiose, y fue. Y llegando el otro le dijo del mismo modo; y le contestó: «Iré, señor». Mas, no fue. ¿ Cuál de entrambos hizo la voluntad del padre?
Las gentes le responden:
—Le amó y obedeció el primero.
Y Jesús, entonces, les dice:
—Pues como él serán los publÃcanos, los samaritanos, las rameras, los gentiles, que han de ir antes que vosotros al Reino de Dios.
