El Avaro
El Avaro CLEANTO.— No os atormentéis padre mÃo, ni acuséis a nadie. He conseguido noticias de vuestro asunto, y vengo a deciros que si queréis decidiros a dejarme casar con Mariana, vuestro dinero os será devuelto.
HARPAGÓN.— ¿Dónde está?
CLEANTO.— No os aflijáis. Está en un sitio del que respondo, y todo depende de mÃ. A vos toca decirme lo que decidÃs, y podéis escoger entre darme a Mariana o perder vuestra arquilla.
HARPAGÓN.— ¿No han quitado nada de ella?
CLEANTO.— Nada en absoluto. Ved si es vuestra intención suscribir este casamiento y unir vuestro consentimiento al de su madre, que la deja en libertad de hacer su elección entre nosotras dos.
MARIANA.— (A Cleanto). Mas no sabéis que no basta con ese consentimiento, y que el Cielo (señalando a Valerio), con el hermano que aquà veis, acaba de devolverme un padre (señalando a Anselmo), a quien debéis pedirme.
