El enfermo imaginario
El enfermo imaginario ARGAN (Llevándose la mano al gorro, pero sin quitárselo).— Perdonad, pero tengo prohibido descubrirme. Vos, que sois del oficio, conoceréis las razones.
DIAFOIRUS.— Nuestra presencia debe proporcionar alivio y no incomodidad al enfermo.
ARGAN.— Acepto… (Hablan los dos a un tiempo, interrumpiéndose el uno al otro a cada palabra, lo que ocasiona un verdadero galimatías).
DIAFOIRUS.— Venimos…
ARGAN.— Con regocijo…
DIAFOIRUS.— Mi hijo Tomás y yo…
ARGAN.— El honor que me hacéis…
DIAFOIRUS.— A testimoniaros…
ARGAN.— Y hubiera deseado…
DIAFOIRUS.— El regocijo que experimentamos…
ARGAN.— Ir a visitaros…
DIAFOIRUS.— Por la merced que nos habéis hecho…
ARGAN.— Para expresaros mi reconocimiento…
DIAFOIRUS.— Accediendo a recibirnos…
ARGAN.— Pero ya sabéis vos…
DIAFOIRUS.— Y honrándonos…
ARGAN.— Lo que es un pobre enfermo…
DIAFOIRUS.— Con esta unión…
ARGAN.— Y que ha de conformarse…
