El médico a palos
El médico a palos (Lucas, Andrea y Ginés van saliendo todos tres por la puerta del foro).
GINÉS.— ¡Señor amo!
LUCAS.— ¡Señor don Jerónimo!… ¡Ay, que desdicha!
ANDREA.— ¡Ay, amo de mi alma, que se la llevan!
D. JERÓNIMO.— Pero ¿qué se llevan?
LUCAS.— El boticario no es boticario.
GINÉS.— Ni se llama don Casimiro.
ANDREA.— El boticario es Leandro, en propia persona, y se lleva robada a la señorita. D. JERÓNIMO. ¿Qué dices? ¡Pobre de mÃ! Y vosotros, brutos, ¿habéis dejado que un hombre solo os burle de esa manera?
LUCAS.— No, no estaba solo, que estaba con una pistola. El demonio que se acercase.
D. JERÓNIMO.— ¿Y este pÃcaro de medico?
BARTOLO.— Aparte (lleno de miedo): Me parece que ya no puede tardar la tercera paliza.
D. JERÓNIMO.— Este bribón que ha sido su alcahuete… Al instante buscadme una cuerda.
ANDREA.— Ahà habÃa una larga de tender la ropa.
LUCAS.— Si, si, ya se donde ésta. Voy por ella.
