El Misántropo
El Misántropo ALCESTE
No, pero vos escogeréis: ya basta de paciencia.
CLITANDRO
¡Pardiez! Vengo del Louvre, señora, donde Cleonte, en el recibo de la mañana ha hecho el ridÃculo más completo. ¿No tendrá algún amigo que le preste las luces de un caritativo consejo acerca de sus maneras?
CELIMENA
Cierto es que en sociedad tiene muchos deslices; primeramente adopta dondequiera un talante que salta a los ojos; y cuando vuelve a vérsele después de una corta ausencia, se le encuentra todavÃa más lleno de extravagancia.
ACASTO
¡Pardiez! Hablando de gente extravagante, acabo de soportar a uno de los más fastidiosos: Damón, el majadero, que muy a pesar, me ha tenido al rayo del sol una hora fuera de mi silla.
CELIMENA
Es un charlatán terrible que encuentra siempre la manera de no deciros nada con sus grandes discursos; no se comprende una jota de sus razonamientos, y todo cuanto se le escucha no es más que mero ruido.
ELIANTA (a Filinto)
El comienzo no está mal; la conversación toma un sesgo bastante animado contra el prójimo.