El Misántropo
El Misántropo Tú eres el afortunado y yo el miserable: tienen una gran aversión por mi persona y será preciso que me ahorque alguno de estos dÃas.
CLITANDRO
Y bien, ¿quieres, Marqués, que para conciliar nuestros deseos, nos pongamos de acuerdo ambos en una cosa? ¿Que si uno puede mostrar una señal segura de tener la mejor parte en el corazón de Celimena, el otro dejará el campo al presunto vencedor y lo libertará de un rival asiduo?
ACASTO
¡Ah, pardiez! Me gusta ese lenguaje y me comprometo con toda el alma a ello. Pero ¡chist!
ESCENA SEGUNDA
Celimena, Acasto, Clitandro
CELIMENA
¿Aquà todavÃa?
CLITANDRO
El amor retiene nuestros pasos.
CELIMENA
Acabo de oÃr entrar abajo una carroza, ¿sabéis quién es?
CLITANDRO
No.