El Misántropo
El Misántropo Os estoy muy agradecido, señor, por esa cólera, y digo en este momento lo mismo que vos.
CELIMENA
¡Cómo me cansáis con semejante capricho! ¿Es justo que pedÃs ¿ Y no os he dicho cual es el motivo que me retiene? Ahà viene Elianta, a quien tomaré por juez
ESCENA TERCERA
Elianta, Filinto, Celimena, Oronte, Alceste
CELIMENA
Prima mÃa, me veo acosada aquà por personas cuya voluntad parece haberse puesto de acuerdo. Ambos quieren con el mismo afán que declare con cuál de ellos se queda mi corazón, y que por una decisión que debo notificarles en la propia cara, prohiba a uno de ellos todos los homenajes que pueda rendirme. Decidme si jamás se hicieron asà estas cosas.
ELIANTA
No vengáis a consultarme sobre eso: acaso os encaminarÃais mal, pues yo estoy por las gentes que dicen lo que piensan.
ORONTE
Señora, es en vano que os defendáis.
ALCESTE