El Misántropo
El Misántropo DeberÃa estar aquÃ.
"El gran zanquilargo de nuestro Vizconde, por quien comenzáis vuestras quejas, es un hombre que no podrÃa convenirme: y después de haberlo visto, durante tres cuartos de hora, escupir dentro de un pozo para hacer redondeles, jamás he conseguido formarme buena opinión de él. En cuanto al Marquesito..."
Soy yo mismo, señores, sin vanidad ninguna.
"En cuanto al Marquesito, que ayer me oprimió la mano largo tiempo, me parece que no hay nada más sutil que toda su persona; poco serÃa si no fuera por la capa y la espada... En cuanto al hombre de las cintas verdes..." (A Alceste.) Sois mano, señor.
"En cuanto al hombre de las cintas verdes, me divirtió alguna vez con sus brusquedades y su humor avinagrado; pero hay mil ocasiones en que lo considero lo más fastidioso del mundo. Y en cuanto al hombre de la chupa..." (A Oronte.) Ya tenéis remoquete.
"Y en cuanto al hombre de la chupa, que se ha entregado a la literatura y quiere ser autor pese a todo el mundo, no puedo tomarme el trabajo de escuchar lo que dice; y su prosa me aburre tanto como sus versos. Metéos pues en la cabeza que no siempre me divierto tanto como pensáis; que os extraño más de lo que querrÃa en todas las fiestas adonde me arrastran; y que la presencia de lo que amamos es un maravilloso condimento para nuestros placeres."