Tartufo
Tartufo VALERIO: Lamento, señor, venir a afligiros, mas os veo apremiado por grave riesgo. Un amigo a quien me une tierna amistad y que sabe el interés que tengo para dedicaros, ha dado en mi favor el delicado paso de violar el secreto debido a los asuntos de Estado, enviándome un aviso en virtud del cual os conviene emprender inmediata huida. El malvado que durante tanto tiempo se ha impuesto a vos, os ha delatado ante el príncipe hace una hora, entregando en sus manos la importante arqueta del que acusa de ser un criminal de Estado, arqueta de la cual vos, con desprecio, según ese hombre, de los deberes de súbito, conservasteis el culpable secreto. Ignoro los detalles del crimen que se os atribuye, pero se ha dado orden de prisión contra vos, y, para ejecutarla mejor, se ha ordenado que Tartufo acompañe al encargado de prenderos.
CLEANTO: Ya ha esgrimido sus armas y así quiere el traidor adueñarse de los bienes que pretende.
ORGON: Os declaro que el hombre es un animal perverso.
