Tartufo
Tartufo ELMIRA: Felices habéis sido de no escuchar los discursos que nos ha hecho en la puerta. Pero he visto a mi marido llegar, y como él no me ha visto a mÃ, voy a subir a esperarle en mi estancia.
CLEANTO: Yo le aguardaré aquà para entretenerme menos; no haré sino darle los buenos dÃas.
DAMIS: Habladle algo del casamiento de mi hermana. Sospecho que Tartufo se opone a su ejecución y que obliga a mi padre a apelar a muchas argucias para lograrlo. Ya sabéis cuanto interés tomó en ello. Asà como un mismo ardor inflama el corazón de mi hermana y el de Valerio, conoces lo cara que me es la hermana de este amigo, y, a ser menester…
DORINA: Ya entra.
